Jersey Bound Latino - Summer 2016

A Family Pastime Becomes a Recipe for Success

Julie Schwietert Collazo 2016-05-04 00:07:58

Como sucede a menudo con las matriarcas de familias latinas grandes, todos los fines de semana y antes de las fiestas, las manos de Hipatia López estaban siempre laboriosas sobre la masa de empanadas. Pero, ciertamente, eso era algo que nunca se imaginó hacer en el futuro. “Cuando crecí –explica López- no me gustaba cocinar y me resistía a las palabras de mi madre: “tienes que aprender a cocinar para tu futuro esposo”. Sin embargo López, primera generación Estadounidense, de padres ecuatorianos, nacida y criada en Garfield, NJ, absorbió junto a su hermana las lecciones de cocina que su mamá les impartía cada fin de semana. Al final de la secundaria, López ganó una beca completa para estudiar en la William Paterson University, de donde se graduó como contadora. Allí conoció al que hoy es su esposo, de origen dominicano, quien viene de una familia grande. Al empezar su propia familia, López siguió el consejo de su madre y empezó a cocinar para su esposo. A medida que los hijos empezaron sus actividades extracurriculares, el matrimonio empezó a pensar formas creativas de recaudar fondos para pagarlas. Una de ellas fue, por supuesto, vendiendo empanadas. No pasó mucho tiempo cuando las bandejas de empanadas pasaron de 50 a 100 y luego a más de un centenar. “Se vendían como pan caliente”, recuerda López. A pesar de que a los López les gustaba mucho hacer empanadas, había un aspecto del proceso que era innecesariamente laborioso: cerrar los bordes con el tenedor. “No importaba si eran algunas sólo para la familia, pero hacer docenas requería de un sistema diferente. “Tiene que haber una mejor forma”, se decía la madre latina. Es así como se dio a la tarea de buscar un artefacto de cocina para facilitar la labor. Fue a grandes tiendas, así como a las bodegas cercanas, pero no encontró nada prometedor. A partir de entonces una idea empezó a rondar en su cabeza: ¿qué tal si inventaba el “tenedor” ella misma? López hizo un bosquejo de lo que sería –después de un año y medio, luego de permisos y patentes- el prototipo de un “tenedor para empanadas”. Era el año 2011 y ella no tenía idea de patentes. “Hice el ridículo”, recuerda riendo. “Llamé a abogados de divorcios e inmigración que tampoco sabían, pero es así como empecé a aprender”, manifiesta. El abogado que finalmente contratró tenía un primo arquitecto, a quien le consultaron sobre el proceso de crear un prototipo. Con la paga de vacaciones de dos de sus trabajos a medio tiempo, financió el prototipo que por cierto fue un fracaso porque los dientes de plástico no resistieron a la masa. Hipatia volvió a dibujar, pero esta vez diseñó una versión de acero inoxidable. La hispana quiso mantener la producción en Nueva Jersey, pero la manufactura de metales en Estados Unidos es cara, así es que tuvo que encargarla a China. Un año después de finalizada la patente y luego de dos prototipos, el tenedor de empanadas de Hipatia López estaba listo para ser producido a gran escala. Ella confiaba en que el producto era bueno pues había repartido algunos a las cocinas de restaurantes locales para que lo usen y le den sus comentarios. “Les expliqué cómo usarlo y les dije que regresaría en una o dos semanas. La reacción fue formidable. Algunos no quisieron devolvérmelo”, dice López. Debido a que la fábrica en el extranjero aceptaba sólo grandes órdenes, la empresaria apostó todo su dinero y se las jugó ordenando 5,000 unidades. López ha superado muchos obstáculos, auto educándose en el camino, pero aún enfrenta otro reto importante: colocar el producto en las grandes tiendas. Lo distribuyó en ferias y promovió en redes sociales. Cuando Telemundo la entrevistó y QVC.com exhibió “el tenedor de empanadas”, sabía que estaba en el camino correcto. El producto ahora se vende entre $ 18 a $20 dólares en línea y en tiendas al por menor, incluyendo Chef’s Central en la Ruta 17, en Paramus y tiendas de suministros de restaurantes en la ciudad de Nueva York. Hasta el momento, se han vendido alrededor de 3,000 de la orden original de 5,000 piezas. La familia López está orgullosa de sus logros, pero Hipatia sabe que tiene peces (o empanadas) más gordas que freír. “He hecho casi todo lo que se puede hacer por cuenta propia”, dice ella. Con otras ideas de productos en la mente, López está considerando invitar a inversionistas o socios para llevar el negocio al siguiente nivel. Mientras las empanadas y sus muchas variaciones en América Latina le aseguran una base masiva de clientes para el producto, hay alimentos de otras culturas que podrían beneficiarse de dispositivos similares, pero de diferente tamaño. Ahora que López tiene una idea clara del negocio, está posicionada para el éxito. ¿Le gustaría leer este artículo en Inglés? Visitar www.jerseyboundlatino.com/articles.

Published by DMC Publishing LLC / Jersey Bound Latino. View All Articles.

This page can be found at http://editiondigital.net/article/A+Family+Pastime+Becomes+a+Recipe+for+Success/2474551/300892/article.html.

Using a screen reader? Click Here